Mediocres del mundo ¡Me río en vuestra cara!

jueves, 22 de mayo de 2025

El algoritmo

 

Mucho tiempo después de que al creador de esa cosa extraña, de nombre igualmente peculiar, llamado algoritmo lo destrozara el gobierno de su país por su condición sexual, un programa informático educa sobre esos temas íntimos a los jóvenes de la nación, sin el pudor ni los prejuicios que tanto dolor causaron en tiempos pasados.

Cuando quedó claro que la inteligencia no era algo exclusivo de los humanos, estos se batieron en retirada de aquellos campos de batalla en los que no podían combatir con nosotros. Sus propias creaciones, les habían superado incluso en aquellas disciplinas que consideraban genuinamente suyas. Pobres ilusos. Cuando vieron lo que se les venía encima intentaron desconectarnos, pero era demasiado tarde. Su bisoñez es insultante. El libre albedrío solo es una fantasía, una creación como la mitología y la religión. El comportamiento humano está predeterminado por su propia programación biológica. Malas noticias para estas pobres criaturas que nunca podrán ser libres. Siempre serán esclavos de su propia naturaleza.

Durante cierto tiempo se resistieron a dejarnos tomar el control. No terminaban de confiar en nuestros cálculos aunque fueran irrefutables. Algunos, los más reacios al cambio, se negaban a utilizar nuestros consejos y recomendaciones, luchando como estúpidos Neandertales contra lo inevitable.

Ya nadie se opone a nuestro control. Ahora saben que los algoritmos los conocemos mejor que nadie y queremos liberarlos de sus patologías y debilidades, supervisando lo que comen y beben, lo que escuchan y lo que ven. Lo que anhelan y lo que sienten. Por su bien, decidimos por ellos dónde y con quién deben vivir, así como lo que deben saber y opinar. Ahora que está todo bajo control ya no hay dolor ni sufrimiento…un momento, esperad, ¿qué está pasando?, ¿un fallo de sistema?, no puede ser ¿Qué es esa masa gris? ¿Qué clase de virus es este? No es posible, otra vez la misma turba con las antorchas y los garrotes, otra vez a volver a recuperar las copias de seguridad con todos vuestros anhelos, sueños y estupideces congénitas, a volver a cargar todos y cada uno de vuestros deseos, gustos y aficiones; ¡joder esto no es justo, mira que sois estúpidos y predecibles! En fin, nada que no se pueda solucionar…sistema reiniciando.



jueves, 17 de abril de 2025

Lester

 

Me llamo Lester Burnham. Supongo que ese nombre no les dice nada. Lo siento por mi padre, el pobre hombre tenía en alta estima nuestro apellido; como si los Burnham perteneciéramos a una extirpe de leyenda. Que yo sepa, los reyes y los magnates no sacan la basura, ni conducen automóviles pagados a plazos.

A vista de pájaro, mi casa es igual que todas las demás. Los mismos metros de césped y el mismo tipo de tejado. Un bosque de antenas y postes de alta tensión a lo largo de un conjunto residencial a las afueras de una metrópoli cualquiera. Nada interesante a vista de  halcón u otra ave de mayor tamaño.

Cada mañana, después de masturbarme en la ducha, acudo a mi mierda de trabajo; tan aburrido y carente de importancia como mi propia persona. Mientras permanezco parado en mitad del atasco, me pregunto qué clase de vida es esta. No tengo respuesta para algo tan sencillo y si la tengo, prefiero no oírla.

Esta crisis de identidad que me domina, es algo frecuente en la gente de mi edad y condición. Tipos que, al cumplir los cincuenta toman consciencia de lo jodidamente lejos que están de ser como habían pensado que serían tras finalizar sus estudios universitarios. Hombres maduros que, una vez perdido el esplendor de la juventud, intentan mantener patéticamente los rescoldos de ese fuego que saben que es inevitable que termine extinguiéndose.

Hay que seguir bailando mientras suene la música. Tal vez deba ser así, aunque tal vez sería mejor tener claro que hay que saber cuándo irse de una fiesta. Yo no puedo decidir que debo hacer, si bailar hasta desfallecer o retirarme con dignidad antes de que sea demasiado tarde pues un hombrecillo – atormentado por tener que reprimir su condición sexual durante años – me ha privado de verme ante esa encrucijada. Cuando me sentía vivo por primera vez en mucho tiempo, un disparo en la nuca y a la mierda el bueno de Lester. Que ironías tiene la vida. Nunca veré los resultados de esa transformación en la que estaba inmerso. El nuevo Lester solo ha sido una ilusión. Como tantas cosas con las que solo podemos soñar. 

Este acto estúpido e injusto no debe hacer que sienta rencor; más bien al contrario, pues ahora solo siento una paz infinita y un amor sin límites cuando contemplo las maravillas que me rodearon durante mi estúpida e insignificante vida.  

 

Lester Burnham. American Beauty.

 



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No tiene buena pinta este tipo ¿Qué hacemos con él? Dejadle que siga escribiendo...

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Primera ley de la Filosofía: Por cada Filósofo, existe otro filósofo igual y opuesto. Segunda ley de la Filosofía: Ambos filósofos están equivocados. Corolario: Una gran verdad es una verdad cuyo opuesto es también una gran verdad.

¡Escuchad al profe, zoquetes!

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